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sábado, 15 de mayo de 2010

SEIS MANIFIESTOS LITERARIOS DEL CÍRCULO LITERARIO UBICUOS MALDITOS-LAMBAYEQUE

MANIFIESTOS LITERARIOS UBICUOS MALDITOS
CÍRCULO LITERARIO
“Ubicuos Malditos”
1992-2010

MANIFIESTO LITERARIO Nº 06
Incongruencia y perplejidad literaria

Ningún artista, de cualesquiera de las manifestaciones del ritmo, sonido, color, línea, la palabra, el gesto, puede ni debe estar exento de lo que pasa en su mundo exterior, abstraído en su individualismo o trance místico de alucinado gestor de esteticidades fatuas de autocomplacencia. Lo puede hacer si lo quiere, lo piense, lo diga y lo viva, pero estará al margen de toda inclusión estética social.
El arte no sólo es la belleza sublime y edulcorada, maquillaje de la fealdad esperpéntica de hombres, acciones o la realidad descarnada. El arte es fundamentalmente una aspiración que lleva por la senda al hombre a comprender la infinita belleza del ser, escondiendo o eludiendo sus putrefacciones, buscando la convivencia soportable y un afán de rendición humana frente a su historia personal y a la historia universal.
El artista es una imagen pública las veinticuatro horas del día y los 365 días del año, hasta cuando está en el baño masturbándose o fornicando, el artista, expresa arte y compromiso. Cualquier separación del artista de su obra, es una mera intención de doblez y de vidas paralelas, donde una oculta a la otra, una por arriba, otra por abajo. Hasta el día con la noche se parecen en una cosa fundamental: duran lo mismo astrofísicamente y una mata y al mismo tiempo da vida al otro.
Cuando parece que la literatura como creación parece agonizar y extinguirse, surge una nueva voz que aviva la llama literaria, con nuevos bríos y reflejos, pero llamas caducas y opacas a punto de sucumbir, intentan apagar ese fogonazo que les restriega y le quema la cara, a eso se llama mezquindad, eso nos produce perplejidad que los padres putativos de la literatura se conviertan en parricidas de sus propios hijos. Las nuevas generaciones literarias deberán tomar por asalto su reclamado espacio, porque nadie le cederá más que su obra pertinaz y su tozudo espíritu de ser aunque otros se opongan. Ninguna reivindicación se pide: se toma por la fuerza del sujeto sobre el objeto.
Conscientes que la metapoética, es un tipo intelectualista de sustentar la actividad estética y sentar bases que intenten explicar el quehacer literario o generar autocrítica modélica, planteamos nuestros postulados que nos da la experiencia y vivencialidad, sin que ello sea dogma, regla o norma, sino un estentóreo llamado de atención a la reflexión crítica y metaestética del oficio literario.

PRIMERO.- El compromiso de un artista no es consigo mismo egolátricamente, para incrementar su voraz vanidad y compensar su afán de yoísmo absolutista y automarginal solitario. El compromiso o no compromiso –si lo quiere decir en lenguaje hipócrita y de seudomodestia- es con su interlocutor o lector. Nadie que se precie de escritor escribe para sí mismo – ni aún su propia autobiografía, está exenta de ser escrita pensando en los demás- . Compromiso artístico no es lo mismo que compromiso político. Compromiso artístico es buscar la renovación permanente de la originalidad y la creatividad sustentado en la realidad o la imaginación. Compromiso estético es ser consciente que el arte literario es un trabajo obseso y refundido de la coloquialidad y cotidianidad comunicativa.


SEGUNDO.- Nos atrevemos a reclamar la congruencia desde la profundización del verdadero espíritu del arte. El escritor, concretamente, debe hacer un permanente balance de su cultura y del fenómeno comunicativo al interior de ella. Ante todo el producto estético deberá representar la perplejidad que la naturaleza y la cultura, en permanente cambio, causan en un ser que no se ha resuelto a sí mismo, que su permanente insatisfacción destructiva lo pone como nunca antes en la historia al borde de un abismo sin retorno.

TERCERO.- ¿Qué debe ser esa comunicación estética que sin reducirnos nos brinde a todos las claves de la identidad de la persona, de la trascendencia del hombre, del absoluto que permanece en el enigma? Todos los grandes autores lo han intentado. Un libro no debe ser un libro más; debe contener los símbolos o el símbolo, que buscan los lectores, para iluminar su propio camino en el saber y la existencia.

CUARTO.- Un buen artista no sólo debe escribir bien. Debe hablar bien, o por lo menos, intentar ser la suma de un estilo. Y a veces el estilo es tan sólo la pauta de la eficacia. Pero, mucho cuidado con los “poseros”, los que en materia de conducta no han innovado nada y se la dan de dandys, malditos o beatniks. A esos obsesionados con ser lo que no son les diremos que la literatura todavía es una institución seria, parte de la historia universal, y lo que ella consagra integra esa cada vez más cuantiosa herencia de valores, saberes, productos estéticos, cultura en suma. Ante todo, por lo tanto, falsos poetas y falsos narradores, no renieguen de caer en lo profundo de ser artista y no encontrar allí nada, ni el arte ni el ser, sólo una trampa de olvido.

QUINTO.- El artista no asumirá nunca posturas dogmáticas, su propia visión del mundo no debe ser más que el pretexto para lanzar a los lectores por la vorágine de los mundos posibles, mundos que son el horizonte de una realidad más allá, de lo que el mismo artista puede desear, la cual se ramificará en el espíritu del receptor de la obra literaria hasta hacerle modificar sus propias opiniones y creencias.


SEXTO.- Si quieres ser un artista verdaderamente libre, tu único compromiso debe ser con el arte y el hombre y nadie más. Los mecenas, los auspiciadores, los protectores o los financistas de tus publicaciones o de tu propia sobrevivencia alimentaria, tus amigos publicherreros, sólo deben sentir tu agradecimiento y lealtad circunstancial, pero jamás tu sumisión o la hipoteca de sus ideas, pregones y afanes estéticos. Sólo serás libre cuando no te alquiles como ramera al poder o a cualquier interés desde el más pequeño hasta el más abyecto. El escritor más desgraciado es el que escribe por comisión o a sueldo.

SÉTIMO.- Como escritor tienes la más potente herramienta: tu palabra bien dicha, bien hecha, bien estetitizada. No necesitas decir la verdad mundana, porque no eres ni periodista ni historiador, sólo necesitas construir mundos alternativos con todos sus villanos e historias trucadas que jamás nadie ha visto y todos en el futuro idealistamente verán como paradigma hologramático. Ese es tu capital intelectual más preciado que jamás ningún asedio o acecho alguno ha de penetrar.

OCTAVO.- El mayor enemigo de un poeta es su fatua egolatría, poeticentrismo, afán permanente de figuración y la autocalificación que es el mejor del mundo. Amansa esos pruritos, escribe y escribe, publica y publica y deja que la vorágine de lectores te dé tu sitial. Bájate de las nubes y de vez en cuando dirige al espejo y dite “este mi escrito es una historia mía más, pero aguardo y espero el favor de los lectores, ellos me han de decir que estoy yendo por un buen camino y que debo de mejorar”.

NOVENO.- No eres poeta o es mejor tu poesía porque tú lo digas. Controla tu pueril práctica de reventarte autobombos que eso te hace impopular y antipático. La poesía sólo es un medio, el fin supremo es el hombre y la estética, que una vez publicado, no dependerá de ti, sino de tus lectores.



¡Nadie puede salir de la literatura si desde el inicio lo hizo con pasión y convicción!

Lambayeque, octubre 22 de 2008

Activistas

Nicolás Hidrogo Navarro Fernando Martín Odiaga Gonzáles
Narrador Poeta



Fundadores
Luis Yomona Yomona Luis Facundo Neyra
Poeta Narrador


CÍRCULO LITERARIO
“Ubicuos Malditos”
1992-2007

MANIFIESTO LITERARIO Nº 05

La literatura no es ni un vano oficio ni un tiro al vacío cuando se vive apasionada de ella, no es ni un negocio ni un medio para vivir a cuerpo de rey –si llega, llega y debe llegar después de un trajín de embates e imposición del talento, la perseverancia y el genio avasallador. La literatura es esa forma de redimirse consigo mismo, es tributar por el canje de la vida. La literatura sólo es para espíritus orates y románticos, para Quijotes y no para Sanchos. Si alguien pretende sacarle el jugo a la literatura se equivocó, esta te sacará el jugo hasta reducirte a un esclavo de sus pasiones:

1. El ejercicio literario no sólo debe ser el reduccionista oficio de escribir, editar y publicar y regodear tu egomanía y tus ínfulas de creador de tu puerco universo- , debe ser el justo equilibrio entre lo que predicas, entre lo que aspiras y pregonas conceptual y lingüísticamente, entre lo que ficcionas y lo pretendes como mundo posible. No te haces literato porque escribas libros, te haces tal porque los vives y no los simulas artificiosa y engañifamente.
2. Escribe y no te compares con nadie: no hay dos poetas o narradores o dramaturgos iguales. Nadie puede enseñar a escribir a nadie, nos hacemos emulando, nos convertimos en nosotros desprendiéndonos de la égida de los demás, hasta de nuestros maestros admirados.
3. No creas que te contaminas por leer más y más autores, al igual que el hombre como ser y producto social, ser escribidor implica leer más que los demás para ensanchar tu universo ficcional, lingüístico. Los libros son las experiencias remotas, contextuales y oníricas de los demás. No pretendas ser un rústico, silvestre y chúcaro bárbaro literario, sobre el mundo todo es aprender. No vas inventar las piedras, éstas ya fueron inventadas de manera natural, no sabemos por quién, pero están allí y estará después de ti.
4. Amansa tu ego perverso y sucio que te autodestruye, no eres màs poeta o narrador por qué tu lo digas. Deja que otros hable mal o bien de ti, lo que tú hables de ti siempre será pésimo a tu propia reputación.
5. La literatura siempre ha estado sujeta al sino predestinado del fatalismo, ¿quieres comprobarlo? Escribe un año desde tu real miseria y soledad, limitaciones y carencias; en el otro año invéntate que has ganado el premio mayor y constrúyete tu torre de marfil. Deja que los demás lean tu texto y verás la diferencia que sentirán. La literatura es la suma de todos los fracasos, la combinatoria de todas las batallas y todas las derrotas, lo único que habrás ganado será tu inmortalidad si te entregaste con pasión. Todo lo material que hayas conseguido no servirá para construirte ni los bronces ni los mármoles màs preciados. El buen nombre de un escritor está impregnado en el tiempo, en sus libros, no en los palacios que haya conseguido.
6. ¿Quieres ser buen escritor?, ¿quieres fama?, empieza por ser excelente ahora, empieza por ser humilde –¿un imposible verdad?- y prepárate para triunfar haciendo. No fanfarrones ni gastes tu tiempo pregonando tus proyectos haz y deja que los demás empiezan hablando bien o mal de ti, por allí se llega al camino de la gloria.
7. Puede morir mañana, prepárate a escribir ahora para seguir viviendo.
8. Bienvenido al mundo de la literatura, bienvenido al mundo de la inteligencia creadora, el poeta es la máxima potencia elucubradora, sin memorismo ni repeticiones: sé creador y no un simple recitador.
9. Ojalá que nunca te vaya bien para seguir teniéndote como buen escritor y junto a nosotros.

¡La literatura no es el saber sino el sentir de las palabras y la vida que palpita y explota frente a tu mirada!
Lambayeque, marzo 30 de 2007


FUNDADORES
Luis Ernesto Facundo Neyra Nicolás Hidrogo Navarro
Luis Angel Yomona Yomona




CÍRCULO LITERARIO
“Ubicuos Malditos”
1992-2 004
MANIFIESTO LITERARIO Nº 04

La literatura es un oficio y una pasión que despierta más de una emoción, enciende la vida misma, la emoción, la actitud subversiva de decir y reconstruir de otra manera el mundo, pasando de la realidad a la ficción y viceversa, en ese contexto decimos:

1. La literatura debe ser tomada no sólo como un hecho de ser enseñado pedagógicamente en el aula como mero cumplimiento del currículo, debe ser una práctica permanente de lectura y creación, si no hay creación no hay una lectura provechosa. El fin supremo de la literatura es el placer que nos produce, pero también la posibilidad de construir nuestra propia historia a partir de nuestras propias vivencias sociales, estéticas y lectoras. Por ello instamos a que la educación peruana y a los docentes a pasar del gramaticalismo y el historicismo literario, a la creación y producción de textos, como una práctica que debe partir de ellos mismos para luego con el ejemplo los demás seguir. Aquel docente de Lengua y Literatura que no tenga, a parte de su capacidad didáctica y pedagógica, debe dar un paso al costado y no estafar a los alumnos enseñando leyes y ejercicios gramticaloides sin uso y se4ntiudo contextual.
2. La forma de hacer literatura en Lambayeque desde las aulas escolares, institucionales y universitarias sigue siendo una suerte de actitudes y ejercicios evasivos de la realidad lambayecana. No hay una auténtica enseñanza ni promoción de lo local ni menos una actitud por revalorar el legado literario de nuestros antecesores: sólo se busca completar el eje de comunicación integral, desintegradamente y sin un conocimiento pleno de los creadores lambayecanos.
3. Hasta el momento no se logra la empatía y el sacudimiento del individualismo entre los artistas lambayecanos: todavía existen islas y puentes rotos, teléfonos malogrados, todo esto tiene un consecuente, las artes en general marchan a la deriva con un accionar y no se nota una fuerza que permita hacer de Lambayeque un gran faro intelectual de Lambayeque. Todo esto necesita una reflexión: ya basta de antagonismos, aislacionismo y busquemos integrar a nosotros mismos y luego a los demás.
4. Como se carece de recursos y presupuestos en la promoción del arte y la literatura, es necesario entender que esto no amengua que los artistas podamos hacer cultura gratuitamente y no creyendo que todo es y debe ser lucro. El verdadero artista ofrece su arte desinteresadamente; el mercachifle de la cultura, le pone un precio, vive y hasta lucra con él, éstos no tendrán jamás el mérito o valor de aquellos que ofrecen todo de sí por hacer de la cultura una rincón accesible a toda la humanidad.
5. La caracterización de los artistas en el contexto lambayecano ofrece una tipología especial: hay un sentimiento de envanecimiento y poco espíritu de camaradería, se han generado camarillas tribales, quizá lo que más daño y estancamiento genera, más aún que la propia indiferencia del Estado y la sociedad civil en general.
6. Una nueva sangre, una nueva generación está irrumpieron con una fuerza inusitada en el espectro lambayecano: la Generación 2000, con una suerte de encanto femenino y una decidida acción concertadora y difuso de los jóvenes: miembros de instituciones públicas y privadas como La UNPRG , La UDCH , La U Vallejo , el Instituto Superior Pedagógico Sagrado Corazón de Jesús, representan los nuevos baluartes y promesas. Pese a resistencias individuales por querer jalar agua para su molino, la masa envolvente de la poesía, la narrativa se hace tan fuerte que como un huracán llenará de arte y promesas literarias, ya no futuras, sino hoy.
7. El filón narrativo, oculto y escondido, ha sido destapado cual caja de Pandora por Noches de Cuento, promovido por el Conglomerado Cultural y ahora se puede decir que una nueva tradición se está instaurando y que promete ser una competencia del elemento lírico predominante.
8. La literatura en Lambayeque, se concentra en una efervescencia impredecible que necesita sus estudios críticos y para ello demandamos una madura aceptación de los creadores, entender que la crítica busca valorar y no destruir la creación y al creador..

¡La literatura no puedo morir, nosotros la haremos vivir siempre!

Lambayeque, noviembre 26 de 2004

Nicolás Hidrogo Navarro / Luis Yomona Yomona/ Luis Facundo Neyra



CÍRCULO LITERARIO
“Ubicuos Malditos”
1992-2004

MANIFIESTO LITERARIO Nº 03

El ejercicio literario como vocación, devoción y entrega plena en el espectro lambayecano, tiene sus matices, sus estilos personalistas y colectivistas, hay un actuar, un hacer, un producir y un difundir de poemarios, libros de cuentos, plaquetas, folletería, sin su crítica cientificista y esteticista, sin su organicidad ni sistematicidad, sin visión de futuro e incierto panorama entre la crisis de la edición y la crisis del lector, entre la posibilidad del juego fácil y adrenalínico del Internet-chat, la música, cine y diversión y el silente espacio del lector trasnochador, la discontinuidad de una tradición lectora desde familia y difusora desde la empresaralidad, todos esas variables intervientes, han creado una tipología del quehacer literario como opción y vocación entre autor-lector, por lo que frente a esas circunstancias, puntualizamos nuestra percepción de pulso inventarioso-enjuiciamiento-propositivo:

1. El gran tema de lambayecanidad con sus costumbres y tradiciones, actividades económicas y naturaleza e identidad lambayecana, está ausente tanto en la poesía, narrativa, teatro, pintura y escultura: no hay la ligazón terrígena, sentimental; funciona el cosmopolitismo y se carece de una unidireccionalidad estética gúrica: el artística carece de un fundamento estético, filosófico y hermenéutico, para sustentar teóricamente su obra. Mayoritariamente los creadores son migrantes que utilizan el recuerdo nostálgico de su niñez o juventud o siguen el tema de moda ficcional por Internet para hacerse de temas, estilos y formas de escribir desarraigados de todo encargo estético cultural lambayecano.
2. No existe en fondo y forma originalidad creadora del hacer y decir, sino todos muestran tributación y dependencia de estilos, corrientes pasadistas: se quiere emular a Rimbaud, Martín Adán, Vicente Huidobro, pero poseramente y de respuesta de entrevista y hasta se plagia a Jorge Eduardo Eielson y a Miguel Ángel Zapata (caso Carlos Cachay Flores, con “Todas las mañanas asoma un ángel a mi ventana”) en el I CONCURSO NACIONAL UNIVERSITARIO DE CUENTO, POESÍA Y ENSAYO NICANOR DE LA FUENTE (NIXA) –UNPRG-FACHSE– 2003”.
3. Las artes aún siguen siendo espíritus tribales e islotes a la deriva, sesgados, amorfos y cófrades –por fantochismos y contemporaneidad, grupalidad o tararidad- sin un gran vaso comunicante. El personalismo manipulador, el oportunismo figureti de unos por utilizar a otros para sus intereses personales, se hace patente soterradamente, pero con anuencia sadomasoquista de los utilizados. Se cohabita con una virulencia, celo famero, mórbido y delirios sicóticos: no hay pasión, sino ocasión; no hay ideas, hay juerga; no hay un proyecto fusorio, hay un sececcionsimo, egolatrismo aislacional, pero sobre todo el creidismo marginante y complejo adánico y mesiánico.
4. Los medios de comunicación como el diario La Industria y su suplemento semanal “Dominical” y el mensual “Lundero” no representan la cultura ni literaria, ni folklórica, ni artística lambayecana – es Trujillo donde se digita y edita este último y poco o nada tiene que ver con Chiclayo en un 90%; el caso del diario La República , es aún más notorio: no existe página ni espacio periódico para la constatación; el caso del semanario Expresión, es el único que mantiene pertinazmente su Culturales, el resto: Ciclón, Norteño y el Correo sólo tiene cobertura sensacionalista, mediática charcos de sangre y notas sociales. Las radios y los periódicos en general no brindan ningún espacio ni cobertura a la cultura, sólo se han dedicado a una labor mediática, provincialista de chilla populista y mercenario micrófono o publirreportaje empalagoso, de la noticia sangrienta y chismorrera y por lo tanto ha perdido todo sentido de trascendencia cultural y sólo se han transformado en vitrinas de procacidades, despotricamientos electoreros, políticos y libelos personales, carentes de interés público. No existe en el departamento de Lambayeque un medio escrito, radial o televisivo, menos instituciones y personas que hagan suyo el quehacer literario -a excepción del fenómeno Conglomerado Cultural, ente aglutinador de personas, agrupaciones mutiladas y sobrevivientes y nuevas promesas en las diferentes artes en ciernes.
5. No hay una política cultural que rescate, promueva, difunda y revalore las diferentes expresiones culturales en el departamento: municipios y entidades educativas, políticas y órganos descentralizados de gobierno sólo hacen saludos protocolares o de relleno costumbrìsticos a la cultura en sus aniversarios y calendarios cívico-escolares. El INC-Lambayeque se ha convertido en un ente receptáculo de impuestos y vividor del arte y los artistas y de cuanto evento cultural y sólo sobrevive con el prurito de conservar cultura muerta de huecas, tumbas y entierros –aspecto histórico donde se mueven ingentes sumas de dinero procedentes de fuentes cooperantes extranjeras con carácter conservacionistas y restauradoras.
6. No hay comunidad lectora expectante ni consumidora habitual de lo producido intelectualmente en Lambayeque: el tiraje de libros es esporádico, paupérrimo y autocoesteado, casi nadie vive del arte principal, sino complementariamente. No es negocio sostenible invertir en producir y difundir literatura, sino es una actividad de subsistencia para algunos y en otros una inversión de automarketeo complaciente y ególatra, los folletos que se consumen son los utilitarios pre-universitarios, la narrativa sigue siendo la cenicienta y la poesía la gran posesa de las preferencias en el crear, pero no en degustar de un público nuevo y distinto del asistente a cuanto esporádico recital hubiere, siendo habituales asistentes los mismos grupos y uno que otro curioso ocasional. Dejemos ya el provincialismo parroquial y convirtamos e Lambayeque en una gran torre de Babel capaz de engendrar un hibridismo futurista y alternativamente original y desconcertante.
7. El currículo educativo aspira, pero no logra aún, desarrollar una literatura regional con cuatro autores: Andrés Díaz Núñez (narrador y poeta), Nicanor de la Fuente Sifuentes (Poeta y cronista), Alfredo José Delgado Bravo (poeta) y Mario Puga Imaña (narrador), sin embargo sigue estando ausente de estudio la generación de los 80 y 90, por carecer de didactismo, direccionalidad, funcionalidad “educativa, moralista y mensajera”, propiedad pedagógica en su temática y oficiliadad auspiciosa en los entes rectores educativos.
8. La actividad decimista y cumamanera está más vinculada a la identidad y la vivencialidad psicológica, costumbrista y dicharachera y se ha convertido en la más genuina tradición de rescate de literatura viva recitada con donaire y garbo, aún perviven dentro del rescate de lo intercultural como una puesta por la tendencia contrapositora a la globalización y exclusión cultural.
9. Se intenta ingresar a los estudios deconstructivos, hermenéuticos y semióticos, con ciertas reticencias y resistencias de algunos creadores, acostumbrados a la farragosidad del halago prologuero y de cherrys periodísticos. Aún la universidad sigue ausente desacompañando el fenómeno literario que lo experta desde lejos más como rumor que como quehacer articulado y en proceso de gesta, consolidación y maduración estética.

¡Incendiemos la pradera de la literatura con fragancia de grafemas y alofónicamente disputemos a los fonemas hasta hacerlos gemir y parir un chorro de estética poiética!

Lambayeque, octubre 19 de 2004

Nicolás Hidrogo Navarro / Luis Yomona Yomona

CÍRCULO LITERARIO
“Ubicuos Malditos”
1992-2004


MANIFIESTO LITERARIO Nº 02
Conocedores de la tradición literaria lambayecana, como profesionales en la didáctica y pedagogía literaria, creadores de poesía, narrativa, estudios interpretativos y promotores de la cultura desde las aulas universitarias o de nuestras trincheras culturales, pertenecientes a una generación literaria comprendida entre 1992-2004, denominada “Generación Plaqueta” o “Generación de los 90”, conscientes que existen diferencias de plano de actuar entre el crear y el difundir literario, en el espacio académico y en el espacio intercultural-social, sentamos nuestra posición principista e irreducible sobre el arte del escribir y promover la cultura:
1. Concebimos a la cultura como una construcción social en permanente dinámica y multidisciplinaria: la línea, color, la forma, el verbo, el ritmo, el movimiento, son sus manifestaciones básicas y no aisladas sino entramadas, constituyendo un corpus mayor. Hay dos formas de edificar cultura: desde la recreación de los productos estéticos ya hechos (pedagogía de la cultura) o desde las vivencias, acciones, manifestaciones en el presente que impliquen una intencionalidad (cultura viva). Hay dos modalidades de presentar las creaturas culturales: como instrumento de cambio social (arte comprometido); y, los hechos culturales como pretexto de crear y recrear la belleza para hacerla más exquisita con intencionalidad catárquica (arte por el arte). Se hace cultura como profesional o como oficioso, persistente o eventualmente, con lucro o sin ella; hay quienes crean la cultura y otros se encargan de difundirla; se desarrolla cultura con auspicio oficial o se le sufre en solitario o grupal, esa es la característica del hacer cultural en Lambayeque.
2. El grueso de los creadores de poesía y narrativa que operan en el espectro lambayecano, no necesariamente son natos lambayecanos (80%), de allí que no existe una temática literaria de arraigo e identidad cultural, por lo que mal pediríamos una literatura con identidad o motivos regionalistas a alguien desarraigado de sus propias convicciones terrígenas y de sus propios impulsos estéticos, libérrimos por naturaleza consustancial.
3. Se ha podido vivenciar y constatar que no ha existido vasos comunicantes, ni empatía, ni magisterio y trasvase de postas entre las generaciones 60, 70, 80 con la 90 y que aún en la generación del 90 los diversos círculos literarios formados, no respondieron más que a intereses intersubjetivos de autocomplacencia, que llenó de egotismos, divoísmos, infulismos y seseccionismo entre quienes se hicieron de unos premios literarios y entre quienes se quedaron con las ansias de lograrlo. Esto, subterráneamente, generó que unos se sintieron más que otros y otros se sentaron a comer las migajas de la “gloria literaria” de los que se creyeron los abanderados de algo que casi nadie conocía en el mundo académico, sino en su capilla pueblerina o círculo de “fans”.
4. Que, durante los últimos ocho años se había generado una inercia monótona, conformista, modórrica, de inacción y de falsa ilusión, que el capítulo de la literatura lambayecana en la generación del 90 y anteriores ya estaba cerrado y se esperaba sólo la cosecha, los homenajes en vida y póstumos y que ya fue suficiente el hacer y sólo quedaba el discurrir o surgir fugaz de algún advenedizo para mofarse de él.
5. Como línea de conducta académica, estética y ética, “Los Ubicuos Malditos” no estamos al lado del bando oficial lamiéndole las rodillas o las axilas a la autoridad o al gran señor; fuimos, somos y seremos eternos contestatarios, irreverentes, activos, inconformes, reactivos y profundamente provocadores, constructores del mito colectivo, creadores y coauspiciadores de la literatura efectista y eternos subversivos de la palabra; pero, sin marginar a nadie, ni hacer caudillaje ramplón, sino crear espacios dialógicos y de autoaprendizaje para que todos encuentren su propia esencia y desarrollen sus capacidades intelectivas, figurativas, de desarrollo humano y social y alcanzar su tajada en la historia.
6. Estamos en contra de todo acto de arribismo, celo, división, maleteísmo, individualismos, conspiración, uso maníqueo de las personas para beneficios personales, atropello y minimización del compañero de ruta, del síndrome pavorreal y seremos marketeros de nuestro propio mito en base a trabajo y promoción permanente de la literatura, tendiendo puentes a nuevas generaciones y todas las artes y hombres en confluencia total.
7. Que no tenemos mecenas ni editoriales que apuesten por nosotros; que hay mucho celo y vanidad entre los “consagrados” y aún de los que recién inician; que hacemos la política del perro del Hortelano; que hay elementos nocivos que le siguen el juego a la incultura y desinformación; que no hay espacios suficientes en los medios de comunicación para la literatura sino las eternas argollas y publirreportajes; que no tenemos una política cultural fomentora de nuevos talentos; que hay mucho divisionismo, celos y odios fratricidas; que hay despistados y renegados que reclaman un espacio gratuitamente; que el INC no tiene recursos ni para el té; que hay divisionismos e intereses individuales y aspiraciones personales; que nos duele que otros en otros tiempos vengan a despertarnos de nuestro letargo y nos incomode; que hay locos y loquetes en su torre de marfil; que somos una trifulca y mezcla de todo; que somos diferentes en el hacer y pensar; que a veces la gente se pierde en su propia maraña de éter y alcohol; que a veces somos bichos raros entre nosotros y para los demás; que a veces es mejor pensar en malo y acertaremos; que vivimos en una cultura de viveza, vividoría y desconfianza; eso ya lo sabemos. Eso debemos cambiarlo: cambiando nosotros mismos para hacer de la cultura una construcción ininterrumpida y multicultural, más que considerarlo un simple colchón de vanidades y excrecencias verbales, echándonos a dormir con la amante de la fama que aún no llega.
8. Aceptamos la locura como sinónimo de divergencia productiva y sorpresa elocutiva; aceptamos a las musas barbulladotas que exciten y perturben nuestra quietud, aceptamos la libre temática y el libre albedrío, de escribir en estilo clásico, moderno o innovador; despotricamos contra el plagio y la infraternidad del gremio, no aceptamos el “maleteo” o el “boicot” de quienes quieren truncar los procesos de aculturación; estamos y estaremos con quienes quieran construir una literatura seria, cada vez más profesional y humana, dignificada, promoviéndonos espacios de creación e interpretación para su inclusión en el mundo académico y llegue a los sectores más populares. No estamos de acuerdo contra las piedras en el camino, porque con el verbo iridiscente crearemos tempestad e impulso para elevar los globos que quieran pender e ir a las nubes y nos quedaremos con el trigo que producirá una nueva generación.
“Eres cuando publicas; tienes derecho a opinar y criticar, proponer y ejecutar cuando haces; tienes el deber de quedarte callado si en vez de sumar o multiplicar, restas o divides”.

¡Viva la poesía! ¡Viva la narrativa! ¡Viva la literatura! ¡Viva la cultura!
Vivamos todos, para hacer del arte una lanza quijotesca que rompa cualquier odre lleno de todos los sino adversos!

Lambayeque, 08 de mayo de 2004.



Nicolás Hidrogo Navarro Luis Yomona Yomona Luis Hinojosa Valdera
Narrador Poeta Poeta y difusor literario

Luis Facundo Neyra
Narrador (En Francia).



CÍRCULO LITERARIO
“Ubicuos Malditos”
1992
MANIFIESTO LITERARIO Nº 01
La literatura, como actividad libre y generadora de espacios vitales expresivos en el hombre, no sólo es el ideal humanizante, sino el espacio alternativo para fusionar creadores y lectores, benditos y malditos. En la literatura reencarnamos el alma cuando terrenalmente vivimos una vida miserable. Con la literatura decimos lo que otros nos hacen callar. En literatura no hay pobre ni débil: todos somos una potencia capaz de edificar nuestro propio destino y construir nuevos mundo como hacedores sempiternos de la palabra.
1. La literatura es el espacio marginal que el mundo ha creído ver, es el patio trasero de los sistemas educativos, la cuña y el relleno de sus programaciones oficiales: poco o nada se lee, más que para fungir de vedete a la hora de las cámaras y los flashes.
2. Tenemos que reventar el tapujo hipócrita de la literatura bendita, cargada de lloriqueos y pajarillos multicolores, cuando el mundo está podrido, cercano a la podredumbre de la tumba.
3. La belleza no sólo está en el ideal sublime de la vida, de los cuerpos y las formas estilizadas, sino en la mancha putrefacta de la humillación y el abandono social y moral en la que yace el oprobioso mundo.
4. Censuramos a los postizos y falsos escribidores que una vez al año se dan cita para darse autobombos y cargarse de fatuo ego en algún punto del país: el escritor vive la literatura como íntima procesión devocionaria y la proyecta, no la farolea. El escritor vive y muere en el texto y suma todas sus cuitas a la hora de edificar su propio mundo promisorio. La literatura es un filtro que blanquea el gran desagüe de las perturbaciones mundanas.
5. El que inventa su mundo debe cargar con él hasta la tumba. Una cosa es vivir, otra ficcionar. Una cosa es literaturizar, otra calcar la realidad. La literatura no es espejo ni reflejo ni cartero de nadie, no es agua bendita ni el templo del gran Rey Salomón: la literatura es el anverso del gran teatro maquiavélico y mendaz del mundo.
6. El arte es humano, pero no cualquier bobada humana escrita es arte. El arte es arrancarle a las palabras su encanto de belleza a punta de esfuerzo. A punta de genialidad construida y lograda por mil y un prácticas de reescribir y pulir en crisol lo pueril y cursi que brota al inicio.
7. Versificador de bagatelas y greguerismos bájate de tu nube, recuerda que eres un mero escribidor, un peón de la palabra, un solitario perverso de las metáforas, un esclavo de la forma y un siervo del fondo. La literatura es tu expresión, pero los lectores no son tus súbditos, sino quienes sostienen o rechazan tu calidad. El libro publicado es la partida de nacimiento de todo escritor. Pero no basta que te autopubliques para que te irrogues el derecho de ser escritor o poeta: deja que otros lo digan, no seas cursi no lo digas tú, eso invalida todas tus ansias de figuración.
8. Camina del brazo de los creadores clásicos si quieres ser un transgresor e irreverente, innovador. Si no lees nada, sólo serás un patán folklórico y silvestre, un montubio que no vio más que su propia “civilización interior” y cree que el mundo nace y muerte con sus eructados versos.
9. Ser un ubicuo maldito es ser irreverente transgresor, con causa, fundamento y propósito estratégico, un tipo con la cara sucia mundana y atrevida y el brazo cansado de escribir, alguien que atropella al poderoso y que endereza a los renglones torcidos de Dios.

“Señores de la APLIJ-Perú, déjense de estar disfrazados de niños y denle mayor espacio y cobertura a los verdaderos inspiradores de la Literatura Infantil y Juvenil: no finjan sentir por otros y déjense de estar remedando cursimente a los niños con diminutivos empalagosos”.

¡Poesía sí, hipocresía no!
¡Belleza, estética, transmutación, enunciación, sí
politiquería y fatua ensalsación, no?

Lambayeque, octubre de 1992.



Nicolás Hidrogo Navarro Luis Yomona Yomona Luis Facundo Neyra
Estudiante de Lengua y Literatura UNPRG Estudiante de Historia y Geografía “ISPSCJ” Estudiante de Sociología-UNPRG


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